A quién sirve esta entrada — La familia más numerosa del chartismo — triángulos, banderas, cuñas — reconducida a un solo mecanismo: la fluctuación de magnitud del modelo. Con un dividendo raro: la capacidad de prever cuándo el patrón no cumplirá la promesa.
Fuente: J. M. Hurst, The Profit Magic of Stock Transaction Timing, Prentice-Hall, 1970 — Capítulo 3, The Significance of Triangles y How to Tell in Advance if a Chart Pattern Will "Fail" (pp. 57–61, Figs. III-8/III-9).
Prerrequisitos
Cabeza y hombros y Doble máximo — aquí entra en juego el ingrediente que faltaba: la fluctuación de magnitud-duración.
El mecanismo
En palabras sencillas — Una onda corta que pierde amplitud mientras la suma de los ciclos largos hace una pausa: los bordes convergen y el gráfico dibuja un triángulo. Nombres distintos — coil, flag, pennant, box, diamond, wedge — mismo motor.
A la receta de los patrones anteriores, Hurst añade dos ingredientes: una tercera componente, más corta (y por tanto de menor amplitud, por proporcionalidad) y — por primera vez en las simulaciones — la fluctuación de magnitud-duración prevista por el modelo. El resultado (Fig. III-8) es el patrón «que abunda en todos los gráficos»:
Las diferencias entre los distintos nombres dependen solo del estado de la fluctuación de magnitud de la componente corta en el momento en que la suma de los ciclos largos está en pausa. Y hay una segunda forma de formarse: algunos triángulos nacen con la misma mecánica de la cabeza y hombros y del doble máximo (un ciclo largo que pasa la cima). Saber distinguir las dos causas, advierte Hurst, es esencial — porque dicen cosas distintas sobre lo que sigue.
Atención — Un triángulo es ante todo un aviso: una componente está cambiando de amplitud, o un ciclo largo está girando. La dirección de la salida no está en el dibujo: está en el estado de los ciclos.
Decir por anticipado si el patrón «fallará»
En palabras sencillas — La regla del chartista («el triángulo continúa la tendencia anterior») es solo probabilística. El modelo hace algo mejor: enumera el estado de cada ciclo activo y calcula hacia dónde saldrá el precio — incluso cuando la regla se equivoca.
Es la pieza fuerte del capítulo, jugada sobre el caso real de Perkin-Elmer, marzo–septiembre de 1961: dos triángulos señalados por un manual popular de chartismo, y para cada uno la tabla del estado de los ciclos medidos. En el primero — un flag de tres ciclos de la periodicidad de 1,15 semanas — los cuatro ciclos activos apuntaban hacia abajo: la salida fue a la baja, contra la regla chartista (la tendencia anterior subía). El libro del que se tomó el caso lo clasificaba como «fallo de las expectativas»; el modelo lo había previsto.
La síntesis de Hurst: los patrones del chartista y el modelo trabajan codo a codo — el patrón llama la atención sobre una actividad cíclica específica; las expectativas del chartista luego se verifican o desmienten por el estado de los ciclos.
Ficha resumen
| Disfraz | Mecanismo |
|---|---|
| Triángulo / coil / flag / pennant / box / diamond / wedge | Magnitud de la corta en fluctuación + ciclos largos en pausa |
| Triángulo «de paso de cima» | Misma mecánica de cabeza y hombros / doble máximo |
| Dirección de salida | Estado (arriba/abajo/cuánto adelante) de cada ciclo activo |
| «Fallo» del patrón | Previsible por el modelo, no por la regla probabilística |
Enlaces
- Caso Perkin-Elmer (1961) — las dos tablas de estado, con los números en la mano
- Cabeza y hombros · Doble máximo
- Verificación de los patrones gráficos — el cuadro del Capítulo 3
- Tradición Hurst — índice de capítulos